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Juego y arquitectura. El proyecto urbano



El juego como resorte de teoría del proyecto de arquitectura.
El juego como herramienta de complejidad en el proyecto urbano.

Encontramos en el primer número de la Internacional Situacionista(1) una definición de juego que será trasfondo de este artículo:
"La distinción fundamental que hay que superar es la que se establece entre el juego y la vida real (…). Escribió Johan Huizinga que el juego es una perfección temporal y limitada dentro de lo imperfecto y confuso de la vida’. La vida cotidiana, condicionada por el problema de la subsistencia, puede ser racionalmente dominada -esta posibilidad está en el corazón de todos los conflictos de nuestro tiempo- pero el juego, rompiendo radicalmente con los tiempos de juego establecidos y los espacio limitados, debe invadir toda la vida. La perfección no puede ser un fin o, al menos en la medida en que la perfección significa una construcción estática frente a la vida. Pero se puede proponer empujar la perfección a la bella confusión de la vida.
Sin embargo, dice Huizinga, ya hemos observado que esta noción de ‘solamente jugar’ no excluye la posibilidad de llevar a cabo este juego con una extrema seriedad."

Entiendo el juego en el marco que utiliza Calder en la construcción de sus móviles y especialmente de las figuras y artilugios que componen su pequeño Circo, en las construcciones espaciales de Gego, en la incorporación de instrumentos de las vanguardias críticas que hace Yago Conde, en los experimentos literarios del grupo OuLiPo, en las construcciones cinematográficas de Fellini, en el Grand Verre de Duchamp, en la película Cinco Condiciones de Lars Von Trier, y otros tantos.

El juego como resorte de teoría del proyecto de arquitectura. Breve historia del espacio público en Barcelona.
Los proyectos que acompañan esta historia se han trabajado mediante el juego como herramienta de ida y vuelta entre el proyecto y el marco teórico: se ha partido de dos textos que se consideran clave para ilustrar el espacio público en Barcelona: el período pre-olímpico y un segundo momento, el salto hacia la periferia de la ciudad en un proyecto concreto: El Parc Central de Nou Barris, como una de las últimas gran actuaciones desde lo público en la ciudad(2).
El primer texto corresponde al discurso de agradecimiento de Oriol Bohigas en la recogida del premio RIBA 1999 en que se describen punto a punto los aspectos clave del período pre-olímpicio en relación a la intervención en el espacio público de Barcelona y mediante el proyecto urbano –lo que se conoce como modelo Barcelona-.
(link a texto)
El segundo corresponde a un artículo que escribió Sébastien Marot en una visita al Parc Central de Nou Barris y que se recoge en una publicación editada por el Ajuntament de Barcelona. Puede leerse en la introducción de Joan Clos, el alcalde del momento: Solo las ciudades estructuralmente sanas pueden asumir este reto de integración y síntesis que es la realidad de Nou Barris –la suburbia-, una realidad ejemplar inmersa en un urbanismo también ejemplar en su capacidad de superar las faltas del pasado: de reinventar el tejido urbano para servir mejor a los ciudadanos, los vecinos, los nuevos habitantes, todo el mundo. Pocos distritos de Barcelona pueden erigirse tan claramente en paradigma de urbanismo integrador. A saber.
(link a texto)

En los proyectos para Estambul y Beirut (ver link al final del artículo) se mezclan fragmentos de estos textos con otros textos –propios o apropiados- para ser crítica por un lado y actualización por el otro en un juego de de-construcción y re-construcción del texto como vehículo del marco teórico de los proyectos, en un movimiento de ida y vuelta entre la concreción del proyecto y sus instrumentos.
Trabajan con las coordenadas del proyecto urbano en el espacio público de Barcelona y hacen una relectura de sus procesos y herramientas; por lo que parece interesante contar brevemente la historia del proyecto urbano en Barcelona desde el final de la dictadura.

Tras ganar Narcís Serra (PSC) las elecciones municipales en el año 79, la ciudad experimentará una importante transformación urbana que culminará con la segunda mayor transformación de la ciudad después de la apertura con el ensanche: los juegos olímpicos. Comenta al respecto Narcís Serra(3): “Antes de ganar la alcaldía yo había elegido ya dos pautas de actuación. La primera partía de una constatación: la ciudad había sufrido graves heridas debido al crecimiento anárquico de los cincuenta y los sesenta, años marcados por la especulación inmobiliaria. Era necesario sanar dichas heridas. No disponíamos de un proyecto globalizador y mi idea inicial, por tanto, era lanzar una operación de zurcido de de la ciudad, ahí donde presentara los peores costurones”.
Es justo este período, del 79 al 86 (año en que se conoce que Barcelona será sede olímpica en el 92), el que imprimirá a la ciudad unas cualidades urbanas que la proyectarán al exterior. Es el período de la conjunción ideal entre política (N. Serra, Pasqual. Maragall) y arquitectura (O. Bohigas): la ciudad de los arquitectos, tal como comenta Llátzer Moix.
A este período, tal como comenta Eduard Bru(4) le corresponde la escala del fragmento, feliz fruto de una precaria situación económica del Ayuntamiento que será el encargado de financiar las intervenciones. El fragmento, el cosido….nuevas centralidades para dinamizar barrios desarticulados. El espacio público será la herramienta: múltiples intervenciones en plazas y calles repartidas por toda la ciudad. Un proyecto paradigmático de este período es la Plaça dels Països Catalans (1981-1983), de los arquitectos A. Viaplana y H. Piñón.
Posteriormente, intervenciones de mayor escala y ya con el horizonte de los juegos Olímpicos: la apertura al mar, la finalización de la urbanización de Montjuic, la renovación de la estructura de servicios subterráneos, el cerramiento del anillo de rondas que redistribuye el tráfico urbano y las áreas de nueva centralidad (Valle de Hebrón, Vila Olímpica, Glòries y la entrada por la Diagonal). Tras los juegos Olímpicos, incursiones en la periferia para incorporar la suburbia a la ciudad y con mecanismos similares a los correspondientes al período pre-olímpico así como el 22@ (distrito tecnológico) cuyo interés se centra en la cirugía urbana como base de intervención.
En un intento de los alcaldes de dejar huella en la ciudad, ahora mediante la incorporación de dinero de los sectores privados –que como se ha comentado añade nuevos factores que requerirían un profundo análisis-, las grandes actuaciones del momento: el Fórum de las culturas (para abrir la avenida Diagonal al Mar y resolver definitivamente el grumo de la Plaça de les Glòries) y la llegada del tren de alta velocidad (la nueva estación de la Sagrera y la gran área afectada). Quizás lo juegos olímpicos de invierno, a saber.
De todos los períodos, se centra la atención en aquel que trabaja el fragmento, resorte de espacio público, y en el de las incursiones del proyecto urbano en la periferia, por considerarse una suerte de relectura del anterior en la suburbia.

El juego como herramienta de complejidad en el proyecto de espacio público.
También se utiliza el juego con otra acepción: aquella que permita dotar al proyecto urbano de instrumentos que prestan atención a distintos escenarios.
Las herramientas detectadas se extraen –se toman prestadas- de aquellos momentos, personajes o situaciones que precisamente se preocuparon de conceptos similares a los detectados en estos escenarios.
Instrumentos que actualizan –y añaden complejidad- a aquellos ya detectados como válidos.

Se trata, en este sentido, de trabajar en el traspaso de herramientas de otros tiempos y/o otras disciplinas a la arquitectura, y concretamente, al proyecto urbano.

link a proyecto 'Entrecruzamientos: Küllyies-microutopías'
link a proyecto 'Damascus road TRAM: espacio público resorte

(1) Internationale Situationniste. Num.1 de junio de 1958. En Internacional Situacionista. Editorial Arthème Fayard, 1997
(2) Los escenarios detectados se inscriben en aquellos promovidos por las instituciones públicas, pues se considera que aquellas financiadas por el sector privado contienen condicionantes que serían objeto de otra investigación.
(2) Moix, Llátzer. La ciudad de los arquitectos. Editorial Anagrama, 1994.
(4) Bru, Eduard. Conferencia impartida en el master Teoría y práctica del proyecto arquitectónico. ETSAB, Tres modelos para Barcelona. Octubre de 2009.